La enfermedad de pérdida de tejido de corales pétreos (SCTLD) es una enfermedad relativamente nueva y compleja que afecta a más de 22 especies de corales pétreos en el Caribe. Detectada por primera vez cerca de Miami, Florida, en 2014, se ha propagado desde entonces a arrecifes de 28 países, causando una mortalidad significativa de corales. La SCTLD se caracteriza por una rápida pérdida de tejido, que, si no se trata, provoca la mortalidad total de la colonia en cuestión de meses.
Los administradores enfrentan desafíos significativos en la lucha contra la enfermedad de transmisión sexual (SCTLD) debido a la limitada comprensión de sus causas, mecanismos de transmisión y tratamientos efectivos. Esta revisión sintetiza el conocimiento actual para orientar las iniciativas destinadas a mitigar el impacto de esta enfermedad.
Susceptibilidad y transmisión
La susceptibilidad de los corales a la SCTLD varía: las especies altamente susceptibles presentan una alta prevalencia de la enfermedad, una rápida progresión de las lesiones y graves descensos poblacionales. Las especies moderadamente y menos susceptibles experimentan una progresión más lenta y una menor prevalencia. Si bien se cree que las especies de Acropora del Caribe no se ven afectadas, esto carece de confirmación por pares. (Consulte la Tabla 1 para obtener una lista de las especies susceptibles).
Se desconoce el mecanismo exacto de transmisión de la SCTLD, pero se ha demostrado que se propaga por contacto directo, a través del agua o por exposición a sedimentos contaminados. El agua de lastre de los barcos también puede contribuir a su propagación regional. En los arrecifes, los brotes pueden comenzar con tan solo un 0.05-0.1 % de las colonias infectadas. Los periodos de incubación varían de 4 a 10 días en laboratorio a 6 días a 6 meses en los arrecifes.
Contrariamente a lo esperado, la SCTLD es más prevalente en arrecifes con mayor biodiversidad. Los factores que influyen en su prevalencia incluyen la ubicación del arrecife (en alta mar son más susceptibles que cerca de la costa), la estructura del tamaño de las colonias de coral (las colonias grandes tienen mayor probabilidad de contraer la enfermedad) y la temperatura del agua, donde las altas temperaturas reducen la incidencia de la enfermedad. Esto podría explicarse por la pérdida de simbiontes de algas durante el blanqueamiento, lo cual podría estar relacionado con la susceptibilidad de las colonias de coral a la SCTLD. Las relaciones entre corales y simbiontes también influyen: los corales poco susceptibles se asocian exclusivamente con Symbiodinium, mientras que las especies altamente susceptibles se asocian con Breviolum.
Métodos de diagnóstico e intervención
Identificar la enfermedad por esclerosis lateral amiotrófica (SCLTD) bajo el agua puede ser difícil debido a la forma en que se presenta en las diferentes especies. Otros métodos para confirmar la enfermedad incluyen la microscopía óptica de los tejidos. Comprender los primeros signos es fundamental para una intervención oportuna. Los enfoques incluyen la amputación, el sacrificio selectivo, el rescate genético, la excavación de zanjas, el uso de resina epoxi clorada, antibióticos, quimioterapia y probióticos. Sin embargo, estos diversos tratamientos para la SCTLD han mostrado resultados dispares.
El tratamiento más eficaz hasta la fecha es el ungüento Base2B de amoxicilina/CoralCure, que ha reducido significativamente la progresión de la enfermedad. Sin embargo, este método requiere un seguimiento continuo y una reaplicación cada pocos meses, y puede tener efectos no deseados en los corales cercanos.
Entre las alternativas prometedoras se incluyen los probióticos, como la cepa McH1-7, que, según un estudio, protegió completamente fragmentos de coral de la transmisión de SCTLD. Esto marca el primer tratamiento profiláctico conocido y ofrece esperanza para medidas preventivas escalables.
El rescate genético, que implica la extracción y preservación de corales sanos antes de los brotes de SCTLD, es otra estrategia para salvaguardar la diversidad de corales para futuros esfuerzos de restauración.
Implicaciones para los gerentes
- Implementar herramientas y técnicas de diagnóstico para identificar tempranamente la SCTLD, permitiendo una intervención oportuna y efectiva.
- Centrar los esfuerzos de seguimiento en las especies altamente susceptibles, que presentan una progresión más rápida de la enfermedad y disminuciones significativas de su población.
- Utilice métodos estandarizados para registrar el estado del brote, las especies afectadas, el tiempo transcurrido desde la aparición, la cobertura de coral y la composición de la comunidad para garantizar la comparabilidad entre regiones.
- Contribuir con observaciones a recursos centralizados como www.agrra.org/coral-disease-outbreak para mejorar la comprensión colectiva y los esfuerzos de gestión.
- Analice el uso de tratamientos a base de amoxicilina con las partes interesadas, teniendo en cuenta que no existen estudios publicados revisados por pares ni datos independientes que demuestren el impacto de los antibióticos en el ecosistema circundante. Utilice tratamientos a base de antibióticos según lo consideren oportuno las partes interesadas.
- Seguir apoyando la investigación de intervenciones o métodos preventivos más escalables, seguros y rentables.
Escrito por Papke, E, A. Carreiro, C. Dennison, JM Deutsch, LM Isma, SS Meiling, AM Rossin, AC Baker, ME Brandt, N. Garg, DM Holstein, N. Traylor-Knowles, JD Voss y B. Ushijima
Año: 2024
Fronteras en Ciencias Marinas 10:1321271. doi: 10.3389/fmars.2023.1321271

